Hace falta

miércoles, julio 1



Esto es lo que no hay, ni en el gobierno, ni en dirigentes sociales ni en algunos sectores de la población.

Gente: no pensemos en que nos adelantaron las vacaciones de invierno porque NO ES ASÍ. Lo que hay es una suspensión de clases para intentar hacer algo que frene los contagios de una enfermedad que demostró ser mortal.

No se puede apelar al autoaislamiento, hay que tomar medidas concretas que impidan la concentración de la gente para así impedir la propagación de la enfermedad. Empatía y compromiso no son palabras que figuren en la agenda política ni social de este gobierno y que yo recuerde, de ninguno, sin embargo, los gobernadores empezaron a hacer lo posible para parar esta locura en la que la inacción, el ocultamiento y el interés político tiene mucho que ver. Y sino pregúntenle a Ocaña.

Tenemos que ser serios, y responsables, cuidar a nuestros hijos, a nuestro semejantes, cuidarnos todos. Poner por encima de nuestro interés, el interés común. Y no sólo por esta enfermedad.

Este video es una muestra de lo que podemos lograr si nos ponemos por un momento en el lugar del otro, si por un instante intentamos comprender el mundo desde la mirada del otro. No implica darle la razón ni cambiar nuestros valores, es solamente la capacidad de ver lo que el otro ve desde su propio lugar, implica compresión y respeto, aceptarlo como un ser distinto de mí con el que puedo construir aunque no esté de acuerdo.

Hasta ahora el egoísmo, la visión distorsionada, la mentira, tapar el sol con un dedo, cuidar de mi propio interés no dio resultado. Probemos otra cosa, probemos crecer, madurar y ser solidarios. La construcción de la patria grande no se hace en mesas de café ni en conciliábulos a espalda a de la gente, ni negando realidades ni haciendo lecturas maniqueas de esa realidad, ni con gestos más parecidos al berrinche infantil que a la grandeza de una decisión basada en el bien común, ni aferrándose a la propia percepción cuando ésta demostró que no se adecua ni a las exigencias ni a los desafíos de la construcción de una sociedad distinta. No olvidemos que los dirigentes que tenemos salen de esta sociedad que somos. En ese sentido, tenemos lo que merecemos. Y va siendo hora de merecer algo mejor. Pero eso es responsabilidad de todos.

A los seis

lunes, junio 15




-No sos vos, soy yo-, le dijo al padre, blanqueando los ojos.

Nuestro oscuro país - por Santiago Kovadloff

viernes, junio 5

Un vicepresidente que no se identifica con el gobierno al que representa.

Un gobernador e intendentes municipales que, sin renunciar a sus funciones, se postulan como candidatos a legisladores, lo que da a entender que, si llegaran a ser elegidos, tal vez no asumirían sus bancas.

Un ex presidente que, en los hechos, concentra poco menos que la suma del poder público, pero que advierte con énfasis profético sobre los males que destruirían la democracia si la oposición ganara más espacio parlamentario.

Una presidenta que ha delegado la médula de sus atribuciones en quien no fue elegido para encarnarlas y que, sin embargo, no vacila en acusar a sus adversarios de empeñarse en quebrantar el orden constitucional.

Fantasmagóricos ministros y secretarios de Estado que no tienen responsabilidad propia en el ejercicio de sus funciones.

Una política exterior que no parece conocer otro desvelo que el de afianzar sus vínculos con Venezuela.

Una política interior que ha hecho del federalismo un mercado de prebendas.

Un Gobierno que arrastra, desde hace ya más de un año, un conflicto con los productores del campo, sin dar muestras de querer solucionarlo.

Protestas agropecuarias que rebasan el cauce legal, como la muy reciente de Lobería, en la que algunos chacareros se comportaron como marginales ante un gobernador que, para probar su popularidad, se presentó en el lugar, custodiado por trescientos agentes de policía.

Una Argentina que, mientras se acerca a sus dos siglos de vida, acentúa, para celebrarlos, la posibilidad de terminar importando trigo y carne, en lugar de exportarlos.

Una Argentina, en suma, que habiendo sido ejemplar en el orden educativo, hoy cuenta con maestros maniatados por salarios indignos, mientras que se los priva de la indispensable capacitación. Y con maestras amenazadas y golpeadas por sus alumnos que, para poder enseñar, reclaman protección a la Justicia.

Tal es la trama de este laberinto de pesares que hacen del nuestro un oscuro país. A semejante decadencia han contribuido generaciones sucesivas de dirigentes que, a la luz de nuestras desgracias, parecen hermanados por una misma incultura republicana; ineptas, todas ellas, para dar sustento perdurable a un ideal de crecimiento y equidad social capaz de traducirse en políticas públicas de veras progresistas.

De este escenario de arbitrariedades, bajezas de toda laya y pobrezas discursivas con las que podría componerse una antología mayor del desatino, sólo se empezará a salir de la mano de quienes, desde un Parlamento razonablemente renovado, contribuyan a hacer de la ley un axioma no negociable.

La ley son esas columnas de Hércules que acotan la desmesura, las arbitrariedades de un poder que se quiere ilimitado. Y lo hacen mediante un señalamiento formulado en nombre de la prudencia que requiere el bien común: nec plus ultra ("no más allá"). Cuando se desconoce el límite que la ley fija a la intención despótica, se cae en la incivilidad, que es la configuración social que asume el desenfreno. Es el turno, entonces, de las conductas que degradan la convivencia y convierten lo político en obligado vasallaje a las imposiciones del transgresor más hábil y más fuerte.

Hacia ese horizonte sombrío de creciente ilegalidad se ha ido deslizando nuestro país. Allí lo tenemos hoy, chapoteando en su inoperancia, en su inconsistencia jurídica, en su descrédito internacional y en su desorientación interna.

No hay nada más lamentable en las gestiones desplegadas por los dos últimos gobiernos que el hecho de que se hayan sumado, con inocultable vehemencia, a las filas de quienes, antes que ellos, se convirtieron en sepultureros de la ley.

Pero, aun así, en este escenario convulsionado por las descalificaciones y los enconos en los que parece encontrar su deleite más intenso la dirigencia política, la gente de a pie, la ciudadanía, hace saber, invariablemente, a quien esté dispuesto a oírlo, que el ideal de una vida regida por la Constitución nacional está en el centro de sus aspiraciones cívicas.

Nadie en sus cabales adhiere ya, en esta aleccionada Argentina de comienzos del siglo XXI, a la arcaica expectativa de ver quebrantado el orden constitucional. Y por eso, las distorsiones que desde el poder se introducen en ese orden indispensable inquietan a un pueblo que sabe que no tiene porvenir innovador fuera de la ley.

En esta democracia, tan necesaria como desvaída y turbulenta, el cumplimiento íntegro de su mandato, por parte de la presidenta de la República, constituye una esperanza unánime de los argentinos y por él velamos todos, incluso, y ante todo, los que no coincidimos con el curso impreso a su gestión.

Mientras tanto, el Gobierno debe prepararse para aceptar la valla que, en el marco parlamentario, pueda imponer a sus pretensiones el espíritu de la ley. Tendrá que aprender la más ardua de las lecciones a las que podría verse enfrentada su natural propensión a la autosuficiencia y la soberbia: a escuchar, a debatir, a concertar.

Para el Parlamento, a su vez, ello podría significar el inicio de un ciclo de rehabilitación moral, no sólo operativa.

Muchos son aún los que sostienen que la Argentina debe tocar fondo para empezar a recuperarse. Desconfío de la fecundidad de los procesos históricos que demandan un apocalipsis para que se produzca luego un venturoso resurgimiento.

Esta creencia se inspira en una lógica vetusta y varias veces remozada por los sucesivos seudoprogresismos. Lejos de ello, de lo que se trata, a mi entender, es de evitar que el mal siga profundizándose. Y para que así ocurra lo requerido hoy, a lo que todo indica, es la rápida reconstrucción de los partidos políticos. De ellos, de lo que no supieron ser cuando tanta falta hacía que lo fueran, de su penosa descomposición ulterior, resulta, en gran medida, esta declinación dramática de los espacios participativos apropiados para contrarrestar la errancia social. Errancia que, con frecuencia, pasa de la protesta a la violencia para descubrir, más tarde o más temprano, que ella de nada sirve como cauce transformador de su disconformidad. La democracia directa, el disenso ejercido y manifestado con prescindencia de las mediaciones e investiduras correspondientes, culmina siempre en eso que tanto abunda hoy: la preeminencia del garrote sobre la palabra. Y es innegable que la fragilidad institucional de la Argentina alienta el descrédito de los mecanismos representativos. Por eso, lo que el país pide a sus gobernantes es que no sigan homologando su tarea al empecinamiento con que tratan de sostener sus ambiciones personales. Y se lo está pidiendo porque de ese reduccionismo, y no de otra parte, es de donde puede brotar la prenunciada catástrofe con la que el oficialismo amenaza en caso de perder la mayoría parlamentaria. Dígase, de paso, por si no se lo ha advertido, que identificar la salud del sistema democrático con la hegemonía siempre invicta de los criterios propios ya es estar fuera del sistema democrático.

Estamos, en fin, ante una Argentina que no deja de mostrarse a merced de las jaurías hambrientas que se disputan el monopolio de los recursos del Estado y los aportes privados. Para reorientarse, para refortalecerse, tendrá que optar por un marco institucional más sólido y sano. Sólo entonces nuestro país empezará a dejar de ser un celebrante del pasado, un devoto de la repetición y de la obsecuencia con el delito.

En La Nación del viernes 5 de junio

Manual de excusas psicoanalíticas

lunes, junio 1

Los que se analizan y sus terapeutas...

*No enferman, somatizan

*No estudian, subliman

*No tienen ocurrencias, tienen insight

*No se equivocan, tienen actos fallidos

*No cambian de idea, resignifican

*No hacen disparates, despliegan su creatividad

*No hablan, verbalizan

*No conversan, puntúan

*No responden, interpretan

*No dicen estupideces, asocian libremente

*No se desahogan, hacen catarsis

*No te bancan, te contienen

*No hablan por teléfono, se comunican de inconsciente a inconsciente

*No son pesados, tienen una ligera compulsión a la repetición

*No resuelven sus problemas, elaboran sus conflictos

*Los psicoanalistas no se enamoran, hacen transferencia

*Los psicoanalistas no padecen la crisis, están atravesados por el malestar

*Los psicoanalistas no tienen sexo, liberan la libido


Gracias a la otra parte de mí que me lo envió por email.

Desatemos el silencio

domingo, mayo 17

Ayer, junto a dos amigas y compañeras, fui a un curso de Psicopatología del abuso sexual infantil.

No les voy a hablar de padres psicópatas (para algunos), perversos (para otros). Ni de las madres entregadoras. Pero les voy a pedir algo: seamos capaces de ayudar a esos niños a encontrar la voz para hablar de lo que les pasa o démosles la nuestra.




Tentación

jueves, mayo 7

No le avisé. Simplemente abrí la puerta, él me vio. Nadie detrás de mí. Fugaz, casi imperceptible, el asombro en su mirada.

Pero no estaba solo. Charlamos un rato, me reí, escuché, me interesé. Hasta que me levanté, me coloqué atrás de vos, apoyé los brazos en tus hombros, dejé vagar mis manos por tu pecho, escondí la cara en tu cuello y me reí bajito mientras te besaba despacio. El mensaje fue clarísimo, se levantó, saludó y se fue.

Nos quedamos solos, nos empezamos a acechar, la ropa sobraba y como lo que sobra se quita, quedó hecha montones esparcidos por aquí y por allí. Lo que sucedió después fue un aperitivo.

Salimos. Era de noche y salimos. SOLOS. Caminamos de la mano, parábamos en las esquinas, frotaba mi cara en su barba, le recorría la boca con la lengua. Desvergonzada como una adolescente con un ataque de hormonas. Feliz de la vida.

Encontramos un bar, vos un whisky, yo un negroni. Charlamos de esto, de aquello y boludeces también. Fuimos a una librería de esas que están abiertas buena parte de la noche y de golpe me miraste, me agarraste de la mano y con voz ronca me dijiste "vamos".

Salimos del ascensor en una burbuja y esta vez ni siquiera nos sacamos la ropa. Después sí, pero ahí ya estábamos en la cama. Pero algo pasaba porque no pudimos dormir hasta mucho rato después.

El domingo nos encontró enroscados en una batalla de piel, sudor y gemidos. Los de arriba y los de abajo, me escucharon. TODO el tiempo.

Hasta que fuimos juntos a buscarla a la casa del primo.

Pero el lunes a la mañana, la pulsión seguía buscando su descarga y ni vos ni yo estábamos para negarnos. Y esta vez escandalizamos a todo el edificio.

La voy a llevar más seguido a lo del primo.

Regalo

domingo, abril 19



Cada tanto hay bloggers que piensan que otros bloggers merecen una distinción. Bueno, hace un tiempo atrás, cuando andaba missing, mi querida Mechi, pensó eso, que mi blog merece una distinción. Y se lo agradecí pero no cumplí con los pasos a seguir y es importante hacerlo porque nadie en la vida tiene la obligación de considerarte y cuando lo hacen es lindo y más aún, devolver el gesto.

Por lo tanto, estos son los pasos:

1º.-Exhibir la imagen del sello
2º.-Poner el enlace de la persona que te lo ha regalado.
3º.-Elegir 10 personas para pasárselo.
4º.- Escribirles un mensaje en su blog para que se enteren de su premio

El 1 y el 2 ya están, me queda elegir a 10...

¿¿¿Quién es la cantada acá???? LA CHIRU

VIC, occccvio

DUDA, desde shá

ZORGIN, maestro

GABU, nada que agregar porque Gabu ES Gabu

AMPERIO, compadre

SONIA, otra que es QUIEN es y eso lo dice todo

UNINVITED, fighteeeeeeeeeeeeeeeeeeeerrrr

DOSTO, en movimiento permanente

MECHI, porque a los 22 años me hubiera gustado ser como ella en muchas cosas

Post Scriptum: más tarde paso por los blogs a dejar el mensajito y contesto los comentarios del posto que está abajo (tengo fiaca).

Ah! los dejo escuchando esto:






Piruetas

martes, abril 14


Un día y otro más porque el juego es ese, una rayuela que tiene dos infiernos sin límites y una esperanza bordada en la salida que nadie encuentra, una extraña puerta que se abre a lo desconocido y vos ahí en una luz que llega hasta la mitad de algún lugar.
Y de pronto te preguntás si el no-lugar existe. Si se puede ser y no estar. Si se puede estar y no ser. Si ser-estar no será más bien un borde surrealista, un algo creado por mí, una fantasía de muchos jugadores y algunas marionetas con los hilos gastados. Un despliegue de pierrots agotados, de caballitos de mar infieles, de soledades incandescentes por elegidas y por herejes.
Y todo este sinsentido sentido para saber si siento, en qué parte la sangre salió de cauce y se derrama por allí, sin orden ni concierto, vagabunda marcha en noctámbulos espejos. Porque entre vos y yo no hay diferencias, sólo extraños desencuentros, un vos allá y yo acá ni una frontera con reglas claras y precisas, sólo límites difusos que nos detienen en un perpetuo no saber cuándo parar o seguir.
Así vamos: como sueltos pero enlazados.

Desconocida

miércoles, abril 8


también soy ese algo extranjero que habita en mí



Beneficios del sexo

sábado, febrero 28

1. El sexo es un tratamiento de belleza.
Pruebas científicas han comprobado que cuando la mujer tiene relaciones produce gran cantidad de estrógeno, lo que vuelve el pelo brillante y suave.


2. Hacer el amor suave y relajadamente.
Reduce las posibilidades de sufrir dermatitis, espinillas y acné. El sudor producido limpia los poros y hace brillar su piel.

3. Hacer el amor quema todas esas calorías
... Que acumulaste en esa cena romántica.

4. El sexo es uno de los deportes más seguros. Fortalece y tonifica casi todos los músculos del cuerpo. Es más agradable que nadar 20 vueltas, y no necesitas zapatos especiales!

5. El sexo es una cura instantánea para la depresión.
Libera endorfinas en el flujo sanguíneo, creando un estado de euforia y dejándote con un sentimiento de bienestar.

6. Mientras más sexo tengas más posibilidades tienes de tener más.
Un cuerpo activo sexualmente contiene mayor cantidad de feromonas. Este sutil aroma excita al sexo opuesto!

7. El sexo es el tranquilizante más seguro del mundo.
ES 10 VECES MÁS EFECTIVO QUE EL VALIUM.

8. Besarse todos los días permite alejarse del dentista.
Los besos ayudan a la saliva a limpiar los dientes y disminuye la cantidad de ácido que causa el debilitamiento del esmalte.

9. El sexo alivia los dolores de cabeza.
Cada vez que haces el amor se alivia la tensión de las venas del cerebro.

10. Hacer mucho el amor puede despejar una congestión nasal.
El sexo es un antihistamínico natural. Ayuda a combatir el asma y las alergias de primavera.